Fundación Santana Celebra sus “Raíces Eternas” para Agradecer el Respaldo que hace Posible su Obra Social y Educativa
Actualizado: 11 sept
San Juan, Puerto Rico – Por quinto año consecutivo, con la Sala Jesús María Sanromá del Conservatorio de Música de Puerto Rico como escenario, la Fundación José A. “Tony” Santana celebró su tradicional concierto de Cierre de Verano rindiendo homenaje a Pedro Flores, Sylvia Rexach y Rafael Hernández. Esta edición, titulada Raíces Eternas, estuvo protagonizada por la mimada de Puerto Rico, Lourdes Robles, el muy querido José Juan Tañón y la reconocida Orquesta de Conciertos del Municipio de Carolina, dirigida por el maestro Franky Suárez.
La extraordinaria velada, celebrada el sábado 29 de agosto, fue concebida como un emotivo “GRACIAS” a todas las personas, empresas, amigos y colaboradores que respaldan las iniciativas de la Fundación y que, con sus aportaciones, hacen posible continuar ayudando a organizaciones dedicadas al servicio social, la educación y la cultura en Puerto Rico.
“Cada persona que nos respalda se convierte en parte de esta misión. Cuando alguien aporta a la Fundación no solamente está apoyando una actividad; está haciendo posible que podamos extender una mano a organizaciones que realizan una labor extraordinaria y, al mismo tiempo, crear oportunidades educativas para jóvenes que desean construir su futuro. Esa confianza es un privilegio que agradecemos profundamente”, expresó el presidente de la Fundación, Dr. José A. Santana De la Rosa.
LA MÚSICA COMO PUERTA A NUEVAS OPORTUNIDADES
Uno de los momentos más significativos de la actividad estuvo dedicado precisamente a mostrar cómo la solidaridad se convierte en oportunidades concretas.
La Fundación reconoció a jóvenes becados de la Universidad Ana G. Méndez que se preparan en áreas relacionadas con la hospitalidad, la cocina y los negocios, como parte de su compromiso de respaldar la educación y ofrecer herramientas para el desarrollo profesional de nuevas generaciones.
También se rindió un reconocimiento especial a Fabiola Muñoz, primera becada del programa de becas de la Fundación en el Conservatorio de Música de Puerto Rico en completar sus estudios de Bachillerato en Música con especialidad en Jazz y Música Caribeña, quien recibió el regalo emblemático de la Fundación: un bolígrafo artesanal, tallado en madera nativa y grabado a mano con su nombre y la frase: “El futuro es una hoja en blanco, tú eliges que escribir.”
Actualmente reciben el respaldo de la Fundación Lyann S. Delgado Figueroa, violinista en la especialidad de Educación Musical; Gabriela Rodríguez, flautista en Música Clásica; y Nayeli S. Echevarría Ramos, quien se incorpora al programa en Jazz y Música Caribeña.
Además, la Fundación aprovechó esta quinta edición de su Concierto de Cierre de Verano, Raíces Eternas, para anunciar la ampliación de su programa de becas con la creación de una cuarta beca, esta vez en la especialidad de canto, otorgada al joven Franvier Luna Flores.
Raíces Eternas brindó un merecido tributo a tres figuras enraizadas en el patrimonio musical puertorriqueño: Pedro Flores, Sylvia Rexach y Rafael Hernández, cuyas composiciones han trascendido generaciones y fronteras. El Dr. Juan Carlos Vega, reconocido catedrático del Conservatorio y productor musical del evento convocó en un mismo escenario a reconocidos artistas del pentagrama musical de la isla y a talentos emergentes, jóvenes del Programa de Becas de la Fundación en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.
Los jóvenes becados tuvieron a su cargo el inicio del programa musical con un preludio de canciones de los compositores homenajeados. Subieron al escenario con temple y proyección demostrando su talento excepcional, convirtiéndose en ejemplo vivo de uno de los propósitos fundamentales de la Fundación: que el apoyo a las artes trascienda las palabras y se traduzca en oportunidades reales para quienes representan el futuro cultural de Puerto Rico.
“Celebrar a Pedro Flores, Sylvia Rexach y Rafael Hernández también nos recuerda que detrás de toda gran trayectoria hubo talento, disciplina y una oportunidad. Queremos contribuir para que nuestros jóvenes tengan esa oportunidad y puedan escribir sus propias historias”, añadió el Doctor Santana De la Rosa.
El peso musical de la noche estuvo a cargo de la Orquesta de Conciertos del Municipio de Carolina, bajo la dirección de Franky Suárez, cuyos arreglos especiales para los clásicos conocidos movieron el esqueleto de todos los presentes. Con su participación especial, la reconocida cantante Lourdes Robles, impartiendo sentimiento a cada impecable interpretación, tocó la fibra romántica del público; y el tenor José Juan Tañón le dio el toque de ritmo y sabor, impulsando a más de uno en el público a cantar desgalillaos’.
El repertorio permitió al público reencontrarse con páginas fundamentales del cancionero puertorriqueño. De Pedro Flores se interpretaron, entre otras, Añoranza, Obsesión y Perdón; la obra de Sylvia Rexach estuvo representada por temas como Di Corazón, Olas y Arenas y Mi Versión; mientras que el homenaje a Rafael Hernández incluyó clásicos como Silencio, Lamento Borincano, Preciosa y Cachita.
UN AGRADECIMIENTO QUE SE CONVIERTE EN COMPROMISO
Para la Fundación José A. “Tony” Santana, el éxito de Raíces Eternas representa mucho más que haber llenado una sala de conciertos. Constituye una reafirmación de la confianza que durante años han depositado en su misión personas y empresas comprometidas con Puerto Rico.
Ese respaldo permite a la organización continuar apoyando proyectos dirigidos a poblaciones necesitadas, iniciativas educativas y programas culturales, además de sostener su programa de becas y abrir nuevas oportunidades para jóvenes estudiantes.
La Fundación expresó igualmente su agradecimiento al Conservatorio de Música de Puerto Rico, a la Orquesta de Conciertos del Municipio de Carolina, al maestro Franky Suárez, a Lourdes Robles, José Juan Tañón, al productor musical Juan Carlos Vega, a los estudiantes becados y a todas las personas que hicieron posible la velada.
“Lo verdaderamente extraordinario de esta noche no fue solamente escuchar nuestra música en un teatro lleno. Fue mirar a nuestro alrededor y reconocer a tantas personas que creen que ayudar vale la pena. A cada una de ellas queremos decirle GRACIAS. Cada aportación que recibimos nos impone la responsabilidad de multiplicarla en oportunidades, educación, cultura y esperanza para otros”, concluyó el Dr. Santana De la Rosa.
Porque las raíces, aunque ocultas, permanecen alimentando lo que está por crecer. ####JO



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